
Seis y treinta y dos minutos marcaban el reloj al abrir los ojos de un jueves mas.
La rutina empezaba de nuevo pero en la mente agradecia que por fin, casi era fin de semana.
Una ducha rápida, el conjunto a vestir, los zapatos, el maletín y todo estaba listo. Una palabra, el coche y el dia comenzó.
Una taza de café alijero el hambre matutina.
Me toco resolver un problema grande, trabajar con personas es lo mas difícil que puede haber. Llegas a la necesidad de discernir entre ahorcar a alguien , o simplemente asesinarlo de un balazo en la sien y pretender que fue un suicidio.
El reloj ahora marcaba las cuatro y doce minutos de la tarde, todo iba como de costumbre.
Al salir de la oficina , el auto gris que conducía parecía saber el camino. Conducimos hacia casa y planeábamos ir a visitar a un compañero, cuya compañía debo decir me es muy agradable.
Seis y dieciséis minutos marcaba la hora del coche, un saludo y dos palabras bastaron para notar la diferencia.
Que paso? por que la preocupación?
Al empezar a hablar, note como la voz de mi compañero que quebraba, había rasguños sobre pizarrón en su voz, gritos desesperados que no decían nada.
Manos temblorosas y mojadas en gotas cristalinas de sudor , solo sacaron una garra algo sucia que parecía mojada de la bolsa de la chamarra azul que vestia.
Solo dijo; hoy, encontré esto debajo de mi cama.
Precavido pero no asustado , tome la garra de sus manos y poco a poco empece a desembolver lo que parecía estar dentro de la garra, el olor es para mi indescriptible, pero nada agradable.
Al fin pude abrirlo, mis ojos no podían creer lo que veian. Una mezcla de sangre y vísceras agusanadas no parecían llevar poco tiempo ahí. Inmediatamente tire eso a la basura, no podía hablar, lo único que pude hacer fue abrazar a mi amigo. Le dije que no se preocupara, el abrazo se transformo en intenso y cerre mis ojos, al abrirlos una imagen frente a mi me dejo perplejo. No sabia lo que era, no tenia forma. Solo una sombra, pero por algún motivo me parecía familiar, pude escuchar una voz que me decía “solo tu puedes cuidarlo”.
Inmediatamente lo solte y desesperado le dije lo que acababa de escuchar. Solo me vio y sus ojos se mojaron.
“que esta pasando?”
Sudando frio, no pude contestarle.
Eleve la mirada, el mundo ya no era el mismo. Al ver el horizonte pude ver como alas y garras navegaban en los cielos. De pronto en el reflejo de luz tenue durante el crepuzculo habían sombras que parecían pelear entre ellas.
Acortando el campo de visión cruzando la calle, todo parecía diferente; los arboles, las piedras, los animales, parecían haber cambiado de forma.
No lo puedo creer, y no puedo describir lo que veo, mi amigo asustado solo sostiene mi espalda.
Algo estaba dentro de mi , podía sentirlo.
Después de siete minutos viendo las cosas a mi alrededor , tratando de buscar una explicación lógica mire a mi amigo a los ojos.
Mi sorpresa!
Un color rojo intenso se reflejaba en sus pupilas. Siete minutos perdi contacto con el , y al parecer fue suficiente para que ambos empezaramos a experimentar lo inexplicable.
En el mismo canal y sin hablar , subimos al auto. Después de conducir un par de horas, al fin nos detuvimos donde una casa, dos pisos echos en madera.
Un semi enrejado oxidado nos separaba de la puerta.
Al fin entramos a la casa. La cual ya adentro parecía ser una mansión. Pasillos y puertas por doquier.
Como si supiéramos donde estábamos y que haríamos caminamos hacia una de las puertas.
Las nueve y catorce minutos , alrededor de veinte personas en la habitación. Todos con ese tono rojizo en los ojos.
Una mesa en madera, de la cual salía un olor a bosque y podía ver las termitas dentro de ella.
De pronto uno de los integrantes de este grupo empieza a hablar, por fin alguien puede explicarme lo que esta pasando, aunque es solo una parte de mi la que no lo sabe.
“Ahora si, todos nosotros; es hora de actuar para lo que fuimos enviados”
Sus manos en forma de círculos pasan por encima de la mesa, sin rozarla si quiera. De pronto un color acuoso, humo, sobre la mesa. Y de ahí provenía la visión del futuro.
Las imágenes mas horrendas, y lo inimaginable estaba sucediendo en esa visión que se nos estaba revelando.
Los veinte integrantes del grupo además de mi amigo y yo aparecíamos en esas visiones. Pude verme parado sobre cuerpos inertes , sangre , fuego, y parecíamos gobernar sobre esto.
Cuando al fin, todo ser humano fue aniquilado del cielo callo sangre. Y de pronto, nos alimentábamos del banco de cuerpos tirados a un lado de nosotros.
Carne y sangre era lo que pasaba por mi garganta.
Pude ver todos los imperios caer, y demonios caminando por la tierra.
Dentro de esa visión, pude verme entre demonios comiendo de los cuerpos. Atravesando paredes de fuego.
Podía ver todo , quería correr, vomitar, el miedo se apoderaba de mi . Pero no podía decir otra cosa mas que “de acuerdo”.
Este “algo” se había apoderado por completo de mi.
La poca conciecia humana que me quedaba , en ese momento pensaba que pasaría con mi amigo. Como podría ayudarlo? No quería que nada le pasara.
Empece a planear como podría hacerlos creer que mi parte humana estaba completamente muerta, y ya con el poder otorgado, proteger a mi amigo de todo esto.
Por que nosotros? Por que yo? Por que el?
De pronto la visión se termino , todos se levantaron de su silla y salieron al mundo , dispuestos a cumplir con este mandato.
Al atravesar de nuevo esa puerta, toda el interior de la casa había cambiado por completo. Era una casa pequeña y algo descuidada.
De una pequeña puerta , que detrás dejaba ver un poco de la cocina. Sale una viejesita que parecía conocernos ; tanto , que nos ofreció un vaso con agua y pregunto por nuestros padres y hermanos.
Lo mas raro era que parecíamos conocerla también.
Nunca supe que pasaba, pero estaba conciente de todo.
De pronto mi amigo me toma del brazo, entramos por una puerta. Bastante angosta debo decir, tanto que parecía la puerta de un closet.
Al atravesarla todo había cambiado adentro, el cuarto era enorme. Similar a una suite.
Me dirigi hacia la ventana, las cortinas eran grandes y pesadas.
Las abri, quería ver que pasaba afuera, o si la visión de hace un par de horas tenia sentido.
Al abrirlo , pude ver las olas del mar, la arena, el sol.
Sin entender absolutamente nada, mis ojos empezaron a llorar. “Mi mente se esta volviendo loca, y debere regresar a los medicamentos” eran las palabras que pasaban por mi mente.
De pronto, mi amigo me abrazo por la espalda. Pude sentir su apoyo y ganas de ayudar a secar mis lagrimas.
No dijo nada.
De pronto solo beso mi mejilla. Me dijo “adiós”. Dejo ver una sonrisa retorcida, y entre esta un par de colmillos enormes y un tono azul en sus ojos.
Me mordió!
Mi corazón latia fuerte, mi cuello sangraba pero sus manos con una fuerza impresionante me sostenían. No podía hacer nada y sentía como la vida se me iba con cada segundo y cada gota de sangre que salía de mi.
De pronto….
Un ruido fuerte me levanta, con la mirada borrosa logro ver “11:38” p.m. en el reloj de mi cuarto, mi siesta se había alargado mas de lo de costumbre.
La rutina empezaba de nuevo pero en la mente agradecia que por fin, casi era fin de semana.
Una ducha rápida, el conjunto a vestir, los zapatos, el maletín y todo estaba listo. Una palabra, el coche y el dia comenzó.
Una taza de café alijero el hambre matutina.
Me toco resolver un problema grande, trabajar con personas es lo mas difícil que puede haber. Llegas a la necesidad de discernir entre ahorcar a alguien , o simplemente asesinarlo de un balazo en la sien y pretender que fue un suicidio.
El reloj ahora marcaba las cuatro y doce minutos de la tarde, todo iba como de costumbre.
Al salir de la oficina , el auto gris que conducía parecía saber el camino. Conducimos hacia casa y planeábamos ir a visitar a un compañero, cuya compañía debo decir me es muy agradable.
Seis y dieciséis minutos marcaba la hora del coche, un saludo y dos palabras bastaron para notar la diferencia.
Que paso? por que la preocupación?
Al empezar a hablar, note como la voz de mi compañero que quebraba, había rasguños sobre pizarrón en su voz, gritos desesperados que no decían nada.
Manos temblorosas y mojadas en gotas cristalinas de sudor , solo sacaron una garra algo sucia que parecía mojada de la bolsa de la chamarra azul que vestia.
Solo dijo; hoy, encontré esto debajo de mi cama.
Precavido pero no asustado , tome la garra de sus manos y poco a poco empece a desembolver lo que parecía estar dentro de la garra, el olor es para mi indescriptible, pero nada agradable.
Al fin pude abrirlo, mis ojos no podían creer lo que veian. Una mezcla de sangre y vísceras agusanadas no parecían llevar poco tiempo ahí. Inmediatamente tire eso a la basura, no podía hablar, lo único que pude hacer fue abrazar a mi amigo. Le dije que no se preocupara, el abrazo se transformo en intenso y cerre mis ojos, al abrirlos una imagen frente a mi me dejo perplejo. No sabia lo que era, no tenia forma. Solo una sombra, pero por algún motivo me parecía familiar, pude escuchar una voz que me decía “solo tu puedes cuidarlo”.
Inmediatamente lo solte y desesperado le dije lo que acababa de escuchar. Solo me vio y sus ojos se mojaron.
“que esta pasando?”
Sudando frio, no pude contestarle.
Eleve la mirada, el mundo ya no era el mismo. Al ver el horizonte pude ver como alas y garras navegaban en los cielos. De pronto en el reflejo de luz tenue durante el crepuzculo habían sombras que parecían pelear entre ellas.
Acortando el campo de visión cruzando la calle, todo parecía diferente; los arboles, las piedras, los animales, parecían haber cambiado de forma.
No lo puedo creer, y no puedo describir lo que veo, mi amigo asustado solo sostiene mi espalda.
Algo estaba dentro de mi , podía sentirlo.
Después de siete minutos viendo las cosas a mi alrededor , tratando de buscar una explicación lógica mire a mi amigo a los ojos.
Mi sorpresa!
Un color rojo intenso se reflejaba en sus pupilas. Siete minutos perdi contacto con el , y al parecer fue suficiente para que ambos empezaramos a experimentar lo inexplicable.
En el mismo canal y sin hablar , subimos al auto. Después de conducir un par de horas, al fin nos detuvimos donde una casa, dos pisos echos en madera.
Un semi enrejado oxidado nos separaba de la puerta.
Al fin entramos a la casa. La cual ya adentro parecía ser una mansión. Pasillos y puertas por doquier.
Como si supiéramos donde estábamos y que haríamos caminamos hacia una de las puertas.
Las nueve y catorce minutos , alrededor de veinte personas en la habitación. Todos con ese tono rojizo en los ojos.
Una mesa en madera, de la cual salía un olor a bosque y podía ver las termitas dentro de ella.
De pronto uno de los integrantes de este grupo empieza a hablar, por fin alguien puede explicarme lo que esta pasando, aunque es solo una parte de mi la que no lo sabe.
“Ahora si, todos nosotros; es hora de actuar para lo que fuimos enviados”
Sus manos en forma de círculos pasan por encima de la mesa, sin rozarla si quiera. De pronto un color acuoso, humo, sobre la mesa. Y de ahí provenía la visión del futuro.
Las imágenes mas horrendas, y lo inimaginable estaba sucediendo en esa visión que se nos estaba revelando.
Los veinte integrantes del grupo además de mi amigo y yo aparecíamos en esas visiones. Pude verme parado sobre cuerpos inertes , sangre , fuego, y parecíamos gobernar sobre esto.
Cuando al fin, todo ser humano fue aniquilado del cielo callo sangre. Y de pronto, nos alimentábamos del banco de cuerpos tirados a un lado de nosotros.
Carne y sangre era lo que pasaba por mi garganta.
Pude ver todos los imperios caer, y demonios caminando por la tierra.
Dentro de esa visión, pude verme entre demonios comiendo de los cuerpos. Atravesando paredes de fuego.
Podía ver todo , quería correr, vomitar, el miedo se apoderaba de mi . Pero no podía decir otra cosa mas que “de acuerdo”.
Este “algo” se había apoderado por completo de mi.
La poca conciecia humana que me quedaba , en ese momento pensaba que pasaría con mi amigo. Como podría ayudarlo? No quería que nada le pasara.
Empece a planear como podría hacerlos creer que mi parte humana estaba completamente muerta, y ya con el poder otorgado, proteger a mi amigo de todo esto.
Por que nosotros? Por que yo? Por que el?
De pronto la visión se termino , todos se levantaron de su silla y salieron al mundo , dispuestos a cumplir con este mandato.
Al atravesar de nuevo esa puerta, toda el interior de la casa había cambiado por completo. Era una casa pequeña y algo descuidada.
De una pequeña puerta , que detrás dejaba ver un poco de la cocina. Sale una viejesita que parecía conocernos ; tanto , que nos ofreció un vaso con agua y pregunto por nuestros padres y hermanos.
Lo mas raro era que parecíamos conocerla también.
Nunca supe que pasaba, pero estaba conciente de todo.
De pronto mi amigo me toma del brazo, entramos por una puerta. Bastante angosta debo decir, tanto que parecía la puerta de un closet.
Al atravesarla todo había cambiado adentro, el cuarto era enorme. Similar a una suite.
Me dirigi hacia la ventana, las cortinas eran grandes y pesadas.
Las abri, quería ver que pasaba afuera, o si la visión de hace un par de horas tenia sentido.
Al abrirlo , pude ver las olas del mar, la arena, el sol.
Sin entender absolutamente nada, mis ojos empezaron a llorar. “Mi mente se esta volviendo loca, y debere regresar a los medicamentos” eran las palabras que pasaban por mi mente.
De pronto, mi amigo me abrazo por la espalda. Pude sentir su apoyo y ganas de ayudar a secar mis lagrimas.
No dijo nada.
De pronto solo beso mi mejilla. Me dijo “adiós”. Dejo ver una sonrisa retorcida, y entre esta un par de colmillos enormes y un tono azul en sus ojos.
Me mordió!
Mi corazón latia fuerte, mi cuello sangraba pero sus manos con una fuerza impresionante me sostenían. No podía hacer nada y sentía como la vida se me iba con cada segundo y cada gota de sangre que salía de mi.
De pronto….
Un ruido fuerte me levanta, con la mirada borrosa logro ver “11:38” p.m. en el reloj de mi cuarto, mi siesta se había alargado mas de lo de costumbre.
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