A cada deseo le precede un sentimiento, se puede decir que al deseo sexual le precede un sentimiento de atracción: por ejemplo:
Siento atracción hacia tí, ¿te apetece sexo?
Las normas sociales actuales hacen imposible que esta frase sea de uso cotidiano, sobre todo por el miedo al rechazo.
No obstante, el deseo (sea del tipo que sea) y su satisfacción, forman parte de la naturaleza humana.
Satisfacer los deseos de forma adecuada implica el uso de la empatía para evitar agredir, y en consecuencia, provocar respuestas violentas en personas que, adecuadamente estimuladas, accederían sin problemas.
Quieres?
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